tittle

Cookies and service / Galletas y servicio

web jackie
Jackie Ann Gadziala / USA
ESPAÑOL ABAJO
 
Excitement, homesickness, emails, uniforms, service, and Oreos have been my foundation for my first week of
volunteering at the Our Cabaña. I came a week later than the other volunteers, so I was nervous to how I would catch up and if I already missed out on too many inside jokes.
 
I was mistaken. I believe the staff and volunteers at Our Cabaña to be the nicest people in Mexico. I felt safe, welcome, and any awkward moment I experienced soon became moments of fun. Although it was difficult at times to throw myself from one country to another, the “courage, confidence, and character” instilled in me from Girl Scouting pushed me to be the volunteer Our Cabaña deserved — to continuously be outgoing and to try my best. Volunteering at Our Cabaña is emotionally and physically tiring, but 100% worth it.
 
I really struggled the first few days, but soon became acclimated and noticed the beautiful details of Our Cabaña that give my time here depth. Everyone’s experience is different, so my advice to future volunteers is to commit to your time here, make goals about what you want to learn/do, and then go out there and make it happen. Within a week, I had traveled internationally by myself, met amazing new people, practiced my Spanish, tried new foods, started a take action project with one of the other volunteers, learned a lot about myself, and ultimately, had fun. I still have about seven weeks to go, so I know that I am in store for an unfathomable amount of memories that will change me for the better.  

Spanish Version

Emoción, nostalgia, correos, uniformes, servicio y Oreos, han sido la base de mi primera semana en Nuestra Cabaña. Llegué una semana más tarde que las demás voluntarias, así que estaba un poco nerviosa sobre cómo me pondría al día y me preguntaba si ya me había perdido demasiadas bromas locales. Pero estaba equivocada. Creo que el personal y las voluntarias de Nuestra Cabaña son las personas más agradables de México.

Me sentí segura, bienvenida y cualquier momento incómodo que pude haber sentido, enseguida se convirtió en un momento de diversión. Aunque a veces era difícil proyectarme entre un país y el otro, el “coraje, confianza y carácter” que aprendí y desarrollé en el Guidismo, me empujó a ser la voluntaria que Nuestra Cabaña merece, a ser continuamente extrovertida y a dar siempre lo mejor de mí, cada día.

El voluntariado en Nuestra Cabaña es emocional y físicamente agotador, pero vale la pena al 100%. Me costó al principio, pero logré adaptarme rápidamente y noté que Nuestra Cabaña tiene muchos detalles especiales, que le dan sentido a mi tiempo de voluntariado aquí. La experiencia de cada persona es diferente, así que mi consejo para quienes quieren ser voluntarias en Nuestra Cabaña es que mantengan un compromiso real durante el tiempo que estén aquí, fíjense metas sobre lo que quieren aprender y hacer, después salgan y trabajen para hacerlas realidad. En una semana he viajado sola internacionalmente, he conocido gente increíble, practicado mi español, probado comida nueva, iniciado un proyecto de propugnación con una voluntaria de otro país, aprendido mucho sobre mí misma y por supuesto me he divertido… Todavía tengo 7 semanas más por delante, así que sé que tendré innumerables aventuras y recuerdos, que me ayudarán a crecer y cambiar positivamente.